Sácale el máximo partido a tus seguros: El seguro de hogar

Seguimos con nuestra sección “Sácale el máximo partido a tus seguros”, donde te enseñamos como sacarle todo el partido posible a tus seguros. En esta ocasión trataremos los seguros de hogar. ¿Quieres descubrir si estás aprovechando tu seguro de hogar o si has contratado el adecuado? ¡Entonces sigue leyendo!

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Descubre en este post si estás sacándole el máximo partido a tu seguro de hogar

Lo básico sobre el seguro de hogar

El principal objetivo de todo seguro es reducir una serie de riesgos relacionados con el objeto de este. Por ejemplo, contratando un seguro de coche podemos reducir el riesgo de asumir por nuestra cuenta la reparación total de nuestro vehículo, su robo o los gastos judiciales en caso de afrontar una demanda judicial. Así pues, la función de un seguro de hogar es reducir los riesgos que van asociados a éste. ¿Y cuáles son esos riesgos, te preguntarás?

En general, debemos distinguir entre dos tipos de riesgos asociados a las viviendas. Por un lado, están los riesgos que podemos provocar nosotros mismos, ya sea debido a un mal mantenimiento del inmueble, que causemos daños en otras propiedades o a otras personas… Este tipo de riesgos son los que nos generan una responsabilidad civil frente al dañado.

Por otro lado, existen riesgos que afectan a nuestro propio patrimonio. Por ejemplo, si sufrimos un robo, un incendio… En definitiva, son todos aquellos que pueden provocarnos una pérdida patrimonial.

Un buen seguro de hogar debe protegernos ante ambos riesgos y reducir el impacto económico en nuestro bolsillo que tendrían de producirse.

Ni sobreseguro ni infraseguro: Contrata el seguro que necesitas

A la hora de contratar un seguro de hogar debemos tener muy claro dos conceptos básicos: Continente y contenido. Es importante conocerlos porque de éstos dependerá principalmente la prima que paguemos por nuestro seguro de hogar. Veamos qué significado tienen cada uno:

Continente: Es la valoración de la construcción necesario para reconstruir la vivienda en caso de destrucción total, obviando el valor del suelo. En otras palabras, es la estructural de la vivienda y está formado por el conjunto de cimientos, suelos, paredes, tabiques…

Contenido: Como el propio nombre indicia, es el valor de todo aquello que está dentro del continente. Se refiere a muebles, joyas, electrodomésticos, ropa…

Para su cálculo, normalmente las aseguradoras utilizan sus propios métodos y tablas de valoración. Sin embargo, esto no significa que no podamos hacernos una idea aproximada del valor de nuestro continente y contenido. Utilizando los metros cuadrados de la vivienda, que podemos consultar en el Catastro, y ciertos valores estándar, como los proporcionados por la OCU en esta tabla.

Por ejemplo, imaginemos que queremos averiguar el valor de una vivienda situada en Sevilla. Debemos comenzar por calcular el valor aproximado de nuestro continente. Si éste tiene, pongamos, 102 metros cuadrados con una calidad de construcción media, veremos que, según la tabla anteriormente mencionada, el metro cuadrado estará valorado a 1.381,30 €.

Luego 102 (metros cuadrados) x 1.381,30 € = 140.892,6 € es el valor aproximado del continente de nuestra vivienda. Si ésta tuviese garaje o trastero, debemos añadirlos como anexos.

Respecto al cálculo del contenido, tenemos dos opciones. La primera, más completa y recomendable, es realizar un inventario de todo aquello que guardamos en casa, valorando cada objeto por el dinero que nos costaría su reemplazo. Puede ser tedioso, pero es la mejor forma de hacernos una idea del valor real de nuestro contenido. La otra opción es realizar una mera aproximación, fijando el valor del contenido en torno al 30% del valor del continente.

Si usamos esta última “regla”, el valor de nuestro contenido ascendería a 140.892,6 € x 30% = 42.267,78 €.

Como decíamos, estos dos conceptos determinan la cuantía que deberemos pagar por nuestro seguro de hogar, pues a mayor valor, más deberíamos pagar por nuestro seguro y viceversa.

Así pues, tener una idea aproximada del valor de éstos, como hacíamos hace un momento, es clave para descubrir si el seguro que tenemos contratado se ajusta a nuestras necesidades y, lo que es más importante aún, para evitar tanto un sobreseguro como un infraseguro.

Coberturas de los seguros del hogar que quizás desconozcas

Si has llegado hasta aquí y has prestado atención al apartado anterior, ahora ya sabes cómo obtener la información necesaria para realizar todas las comparaciones que necesites. Puedes comprobar si el seguro que tienes contratado es demasiado para tu vivienda o si, por el contrario, los gastos que te provocaría un siniestro serían mayores que los cubiertos por tu seguro.

Pero no solo contratando el seguro más adecuado a tus necesidades estarás sacándole el máximo partido a tu seguro de hogar. También debes conocer exactamente cuáles son sus coberturas y utilizarlas cuando se preste la ocasión, o pagarás innecesariamente gastos que ya están cubiertos. Como sabemos que escasean aquellos que leen por completo su póliza de seguro, te traemos algunas de las coberturas que suelen incluir los seguros de hogar y que puede que desconozcas:

  • Daños que ocasionen nuestras mascotas: Algunos seguros cubren este tipo de situaciones. Por ejemplo, mordidas de tu perro o desperfectos que pueda causar.
  • Nuevas tecnologías: Las aseguradoras se actualizan y comienzan a ofrecer servicios relacionados con las nuevas tecnologías como instalar un control parental para restringir ciertas páginas web a tus hijos, prestar asistencia informática, ayuda en realizar copias de seguridad para tu móvil o Tablet…
  • Robos: Tanto robos dentro de tu hogar como fuera de éste, los seguros de hogar suelen cubrir también robos que sucedan en la calle, siempre que haya violencia o intimidación. Algunos seguros incluso cubren los desperfectos en la ropa como consecuencia de este. Por ejemplo, si te roban el bolso y al pegarte el tirón se rompe tu chaqueta. También existen seguros que cubren la reobtención de documentos como el DNI tras el robo.
  • Tarjetas de crédito: Muchos seguros ofrecen un reembolso si te roban tu tarjeta de crédito o se realiza un uso fraudulento de ella. Un ejemplo puede ser, si tu tarjeta tiene tecnología contact less, que un tercero realice cargos a tu cuenta sin tu consentimiento apropiándose de ella, pues dicha tecnología le permite realizar compras por importe inferior a 20€ sin introducir un solo dato.
  • Bricolaje: Existen aseguradoras que ofrecen un “servicio de manitas”, con el que puedes solicitar que un operador acuda para realizar tareas de bricolaje como el montaje de muebles, baldas, colocar cortinas, enchufes…Si el bricolaje no es lo tuyo, este servicio se agradece.

Estos son solo algunos ejemplos, por lo que, como ves, quizás tu seguro te depare alguna que otra sorpresa si sacas un hueco para leer tu póliza 😉.

Con toda esta información, ¡estamos seguros de que estás listo para sacarle el máximo partido a tu seguro de hogar! Hasta aquí el post de hoy de la serie Sácale el máximo partido a tus seguros”. Si te ha gustado o lo has encontrado útil, ¡no olvides compartirlo!